Curso de Memoria

Objetivo del curso de Memoria

Existe extensa bibliografía en relación a la importancia del juego para la formación del psiquismo del niño, sobre el juego y la infancia. Pero, ¿que hay en relación al juego y el adulto?

Suele haber una correlación entre juego y niñez. Pero el juego, ¿es patrimonio de la infancia?

Ricardo Iacub plantea en un reciente artículo que “El juego también es cosa de grandes” (Iacub, R, 2017), sin embargo, en muchas instituciones se tiende a “aniñar” las propuestas lúdicas, sobre todo las dirigidas a personas mayores.

¿Te has preguntado por qué has dejado de jugar?

Queremos desmitificar la idea de que el juego es exclusividad de la niñez. Se puede disfrutar de el juego en todas las edades y etapas de la vida, sin tener que forzar ni aniñar las propuesta lúdicas para que sean divertidas.

Si bien son conocidos los múltiples beneficios del juego, los cuales citaremos más adelante, también es cierto que existen aspectos negativos en relación al mismo. Entre ellas destacamos la ludopatía y la competencia en el juego. La competencia, el hecho de ganar o perder genera un gran estrés y disminuye el placer. Y lejos estamos de querer fomentar esto.

Nuestra experiencia nos ha mostrado que los adultos y las personas mayores al comienzo de las propuestas expresan “yo no se jugar” o “soy malo jugando”. Sin embargo, en el desarrollo de las actividades lúdicas demostramos que no se trata de un saber, o de ser bueno o malo, se trata de disfrutar, de compartir, de intercambiar, de un aprendizaje colaborativo. El juego también es cosa de adultos, los adultos también podemos disfrutar del maravilloso mundo del juego, viendo al mismo como algo positivo, agradable y generador de placer. Adherimos a quienes sostienen que la propuesta lúdico – creativa debe promover “ la originalidad, la capacidad de adaptación y la de generar ideas novedosas, la toma de decisiones y favorecer la resolución de conflictos en beneficio de la calidad de vida”

Nosotros apostamos al juego como herramienta terapéutica y como espacio de encuentro con los pares.

En nuestros talleres se proponen actividades lúdicas que ponen en juego tanto lo emocional como lo cognitivo. Las dinámicas y juegos propuestos, no apuntan solamente al “jugar por jugar”, sino que a través del juego el grupo puede estimular las funciones cognitivas (atención, memoria, asociación, fluidez verbal, orientación tempo-espacial, etc) y en cuanto a lo emocional, se promueve la reflexión, la introspección y la toma de conciencia sobre los procesos de cambio.

Los talleres están centrados en desarrollar el fortalecimiento de la salud emocional y cognitiva a través del juego. En los mismos intentamos demostrar la importancia del juego en la adultez y en la vejez, ya que éste tiene múltiples beneficios y promueve la salud emocional y cognitiva de la persona, por ende, contribuye a mejorar la calidad de vida del sujeto.

Beneficios del juego en la adultez y vejez:

El juego fomenta:

  • Las relaciones interpersonales
  • La actividad mental
  • El dominio del cuerpo
  • La integración, comunicación con los otros

El juego nos permite:

  • Desarrollar nuestra creatividad
  • Liberar tensiones
  • Expresarnos
  • Reflexionar
  • Divertirnos
  • Relacionarnos, interactuar
  • Acrecentar el acervo cultural

Autora: Lic. en Psicología Agostina Russo Díaz

 

Por información y consultas sobre este curso